Sobre Europa, bajo España.
2, 23 de 2005-10-23 de 2005

A veces se me hace patente que no domino la historia y la política de mi región, país, continente y mundo.
Eso es algo que me hace seguir intentando aprender y que me aporta un cierto optimismo.
Y este optimismo se basa en que mi desconocimiento puede servirme para enfocar los problemas actuales desde posiciones distintas. Supongo que muchas serán erróneas. Pero quizás pueda encontrar un punto de vista diferente que, acompañado de la visión de otros que tienen más experiencia en estos temas, pueda servir para avanzar en el proceso de entendimiento de los que vivimos en este país.
Ahora me estaba preguntando si no puede hacerse un paralelismo entre la relación Navarra-España o Cataluña-España y España-Europa.
La opinión de que la nación española debe estar formada por cada una de las comunidades actuales sin excepción, sería paralela a que todos los países del continente europeo debería formar parte de la UE.
Sin embargo, nadie se sorprende de que Suiza se mantenga ajena.
Tampoco se habla de "ruptura económica" cuando la misma Suiza o Reino Unido no tienen como moneda el euro.
Supongo que todo el mundo entenderá que formar parte de la UE o usar el euro deben ser decisiones libres y democráticas de cada país. Al igual que si uno de estos países decidiera en el futuro dejar de pertenecer a la UE, no se le podría obligar a quedarse, argumentando las maldades del quebranto de la unidad europea.
¿Recodáis cuando la URSS se deshizo? ¿qué opinábamos los europeos de las negativas de los mandatarios soviéticos a la división de este país?
Lo que quiero decir es que me parece que la gente suele ver los acontecimientos en función de sus intereses; por ejemplo, bajo ese prisma, un nacionalista español no quiere ni pensar en que Ceuta y Melilla pasen a ser Marroquíes; sin embargo ve clarísimo que Gibraltar debe ser español.
Mi opinión personal es contraria al nacionalismo, pero lo que tengo claro es que es más importante la libertad de un pueblo de decidir por si mismo, que el componente egoísta que pueda tener el nacionalismo.
Igual de egoísta es querer que la riqueza de Cataluña se quede en esta comunidad, como pretende la mayor parte del parlament, que imponer que la riqueza de todas las regiones de España sea administrada en Madrid, como pretenden los partidos nacionalistas españoles.