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El arte de ser parte (del mundo)

Dicen que la vida consiste en interactuar. Esta página quiere ser una muestra más de que estoy vivo.

Las horas

12, 21 de 2005-11-21 de 2005


Hay ocasiones en las que una película traspasa la infinita frontera
que hay entre el celuloide y el interior de una persona.
En esos momentos y gracias a un estado de fragilidad propiciado por
la situación, te ves expuesto al roce de tus propios sentimientos,
que reflejados en una escena, unas palabras o una mirada te dejan
temblando ante el precipicio.
Y entonces eliges dar un paso atrás o dejarte caer en el abismo de
la sensibilidad, en lo profundo de tu corazón y tus entrañas.
A veces no se puede evitar, otras lo quieres y no encuentras la
llave hacia esos estados de introspección plena; el caso es que
aunque no todo el mundo responda a los mismos estímulos, creo que
es mi obligación recordar aquellos momentos en que esta pequeña
obra se metió en mi vida o me vi a mi mismo dentro de esta historia.
Ahora escucho la banda sonora y recuerdo con calma aquella tempestad.


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Por Juan Cosaco | # enlace | Comentarios (6) | Referencias (0) | En: Cine | Leído 195 veces

Comentarios

  1. Muchísimas películas (buenas) saben llegar a cada uno de nosotros, a unos les toca una fibra y a otros otra, pero el resultado es el mismo y el recuerdo es lo que queda.
    Saludos.

  2. Thabitha dice:

    Esa película me hizo sentir muchas cosas. Pero la mejor de todas, estar abrazada a alguien muy especial mientras disfrutaba de diferentes sensaciones. Gracias por recordármelo.

    "Alguien debe morir para que los demás apreciemos la vida"

  3. Pues hay que cuidar mucho a esas personas especiales (yo lo intento); esa persona debe ser genial, tendrías que presentármelo algún día ;)

  4. Gracias por el comentario, Innombrable.
    Por cierto que para escuchar la canción, tenéis que pulsar el botón dcho del ratón en el acceso y elegir "guardar destino como"
    Saludos

  5. Le Blanc dice:

    Para empezar dejo mi nombre como pides en la cabecera: "Nico LeBlanc". Para continuar decir que me encanta escuchar y recordar aquellos momentos tan bonitos que te invaden cuándo ves algunas películas. Yo fui a ver titanic de muy pequeñin en un cine al aire libre, y ahora siempre que escucho la canción noto el aire rozándome la cara (que parece encogerse) y una lagrimilla por la mejilla. Entonces me la voy a secar y veo que no está.
    Un saludo

  6. Gracias, Nico; el universo de los sentimientos se compone en parte de millones de lágrimas virtuales que forman un mar, salado y tranquilo.

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