Más vale tarde que nunca.
11, 29 de 2006-08-29 de 2006
Recuerdo una situación que me ocurrió hace unos años. Pasó mucho tiempo durante el que dejé de ver a una persona. Nos habíamos distanciado debido a las diferentes formas que teníamos de entender el mundo, supongo. Yo había estado caminando por lugares equivocados y por tanto, había confundido la realidad, tal y como ahora la entiendo. Eso nos había llevado a enfados, discusiones y luego al silencio y la distancia.
Un día me armé de valor y fui a su casa; le expliqué cómo me había dado cuenta de mi error y de cómo le había tratado injustamente; le pedí perdón y esperé poder empezar de nuevo. Ya era tarde, pero al menos lo intenté.

Cuando hace unos días leí que el autor de El Tambor de Hojalata, Gunter Grass había confesado su vergüenza por haber pertenecido a las SS en su juventud, pensé que al menos había tenido la valentía de decirlo, de reconocerlo y de pedir perdón al final de su vida.
Ciertos sectores se le echaron encima, sobre todo algunos periódicos de derecha, como el ABC.
Y pensaba yo lo bueno que sería que algunos de los grandes pesos pesados de la derecha española pudieran pedir perdón ahora por los "errores" cometidos en sus años mozos, cuando formaban parte, activa o ideológica, del franquismo.
Pero claro, para eso hay que pensar que aquello fueron errores...
Un día me armé de valor y fui a su casa; le expliqué cómo me había dado cuenta de mi error y de cómo le había tratado injustamente; le pedí perdón y esperé poder empezar de nuevo. Ya era tarde, pero al menos lo intenté.

Cuando hace unos días leí que el autor de El Tambor de Hojalata, Gunter Grass había confesado su vergüenza por haber pertenecido a las SS en su juventud, pensé que al menos había tenido la valentía de decirlo, de reconocerlo y de pedir perdón al final de su vida.
Ciertos sectores se le echaron encima, sobre todo algunos periódicos de derecha, como el ABC.
Y pensaba yo lo bueno que sería que algunos de los grandes pesos pesados de la derecha española pudieran pedir perdón ahora por los "errores" cometidos en sus años mozos, cuando formaban parte, activa o ideológica, del franquismo.
Pero claro, para eso hay que pensar que aquello fueron errores...
Eso es imposible! para ello hay que tener conciencia y abertura de mente, ser progresista para poder darte cuenta del error pasado. Los mentes sin aristas y de certezas no pueden reconocer errores porque no cabe en sus entenderas. No se ha ensanchado su cerebro lo sufiente. Es una cuestión de respeto. Y lo estamos viendo día a día, con las soflamas del partido de la oposición y sus secuaces, los hurogallos vestidos de faldones negros. Por supuesto que es necesario un partido de oposición y conservador, hay que equilibrar, pero con un poco de sentido común y menos bilis, (aunque si esto ocurriera volverían a ganar, osea calladito y que no lo sepan). Saludos
A veces no tenemos el valor de hacer lo que tú y Günter Grass hicieron. Es interesante hacernos la pregunta por que nos falta el valor. Cometer errores es uno, darse cuenta de esto es otro, y reconocerlos públicamente no es el fin de la historia. Queda la explicación del por qué del callar. Un saludo
No es fácil reconocer los errores.
Por cierto, ¿cuál sería el problema de un partido conservador, si tuviera sentido común y menos bilis? (No es que yo tenga preferencia por ninguno en especial, sólo que me gusta que haya alternativas)
Podemos seguir esperando las disculpas per secula seculorum que les gusta decir...
Un abrazo
Como bien dices, tendrían que estar arrepentidos...Muchos aún en día, se sienten orgullosos. Y ...el arrepentimiento de Gunter Grass es creíble? siendo verdad, merece el perdón?